22 noviembre 2006

INTROVERSION



Me zambullî
en este mar viejo
tan nuevo para mis aletas,
surco el agua
como escribiendo,
dejando acentos,
casi sin pausa,
me muevo audaz,
expandiendo la mirada
a ciento ochenta grados,
ecuaciôn exacta para
lo cotidiano.

Entonces
el còdigo
de todo vaivèn
de todo intercambio,
provoca ondas
en el agua,
descifrando
nuevos tùneles,
nuevas hazanas
a realizar
para ir màs allà
de la sobrevivencia,

entonces pasan cosas,
por ejemplo,
una voz tibia che,
me dice y repite:
"Sin miseria",
frase de afirmaciòn
a cada instante,
yo, me destornillo a carcajadas.

Me río zambullida,
y suben burbujas
hasta la superficie del Mundo
en este Cono Sur
tan lìquido
y tan reloco...


nov 22 06

3 comentarios:

Xavier Valcárcel dijo...

un beso desde aca. espero estes bien.

Anónimo dijo...

algunas veces el tiempo con su parsimonioso andar cadencioso de rutinas y distancias
complota en ese rincon perfido de olores y miradas llenandolo con velos de añoranzas que no son olvidos sino mas bien cordones translucidos que nos conectan sin necesidad de puertos, marineros sobre el inmenso manto que avanzan sobre el horizonte con sus guias las estrellas y ese canto lejano que los atrae
el tiempo nunca pasa somos nosotros los que nos transladamos sobre sus efimeras lineas
en busca de aquelllo que creimos dejar atras.

Angel Matos dijo...

He nadado en tu poema. Yo que al igual que tú somos de una isla esa natalidad nos vuelve catadores de mares; tal vez por eso cuando escribimos no hacemos otra cosa que crear mares, océanos o en el caso más sencillo y simple, ríos o charcos; de palabras, de sentimientos y muchas veces de adioses que se niegan a morir.

Tu poema, querida y vieja amiga, es rico, sublime, con la influencia de ese cono sur por donde discurre tu sombra. Hay ecos en tu poema; la cotidianidad teje nidos que bordas con tus manos caribeñas.

Si me permites una crítica constructiva, me parece como que ese último verso es más una explosión de apasionamiento por la realidad que realmente creo que quisiste decir otra cosa. Relee el poema en voz alta, repiénsalo si así lo crees pertinente, y si te gusta así, pues bien, pero yo siento que le quita intensidad.

Te abrazo desde esta caliente isla estando yo tan tibio.